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“Stealthing: cuando una relación sexual consensuada se convierte en violación”

Actualizado: jul 15


Stealthing es el término que se le ha dado a esta práctica cada vez más común entre hombres sexualmente activos que consiste en quitarse el condón sin consentimiento de la otra parte, lo que expone a las víctimas a contraer enfermedades venéreas o embarazos no deseados.


Esta práctica vulnera la dignidad de las personas y es una forma de violentar la libertad sexual tanto de mujeres como de hombres. En mucho de los casos las víctimas experimentan un sentimiento de culpa y responsabilidad al haber aceptado tener relaciones con esa persona y no lo consideran en sí una violación aún cuando su intimidad y su confianza son vulneradas.


No obstante esta práctica sí debe considerarse como una violación a la intimidad y la voluntad y por ello debe tipificarse como tal en nuestro sistema legal mexicano: el Stealthing es un abuso sexual que debe ser castigado.


“Nos conocíamos por lo menos diez años atrás, coincidimos en un cumpleaños y una cosa llevó a la otra. Terminamos la noche en mi casa. Habíamos tomado y fumado, y entre nosotros había cierta chispa. Yo saqué un condón y se lo entregué en la mano” cuenta María 38 años. “En algún momento, sentía que estaba literal hurgando dentro de mi cuerpo, me dijo que se le había salido el condón y que seguramente se había quedado adentro. Era un sábado, así que me esperé al lunes para poder ir con mi ginecóloga. En la consulta le conté lo ocurrido y su respuesta inmediata fue que era imposible que no tenía nada. ¿Te consta que se lo puso? Preguntó. Me quedé helada. Yo se lo había entregado en la mano. Ese condón nunca apareció en mi casa.”


“Estábamos en mi casa, lo consideraba un buen amigo. Un segundo antes de eyacular, estando arriba de él y él adentro de mi, me dijo: vas a tener que tomar la pastilla del día siguiente porque mi tinta sí pinta.” Lucía, 37 años.


Las víctimas de esta práctica abusiva no son solo mujeres, los hombres pasan por la misma situación, exponiéndose en muchos casos a contagios e infecciones.


“Nos conocimos en una aplicación de citas, salimos un par de veces antes de que pasara nada. Un día después de cenar acepté ir a su casa, él sacó los condones de su buró. En algún momento de la noche sin que me diera cuenta se lo quitó. Al día siguiente entre risas me dijo que siempre iba a ser más rico coger sin condón. Pasé los peores momentos de mi vida esperando mis resultados en la Clínica Condesa.” Ernesto, 33 años.


Hoy por hoy la ley no prevé como delito en el hecho de retirar el condón durante las relaciones sociales en el consentimiento de la otra persona. Sin embargo, sí lo hay cuando uno de los integrantes tiene un mal venéreo, o enfermedad grave o infección de transmisión sexuales, y decide unilateralmente practicar sexo sin protección.



En México no existen cifras oficiales en relación con esta práctica cada vez más común.

Mientras se debate si es una práctica abusiva o no, las víctimas sí sufren consecuencias físicas y mentales, por lo que es imperante LEGISLAR en este sentido para tutelar el derecho a la LIBERTAD SEXUAL de las personas.



Firma nuestra petición para proteger a las víctimas de delito sexuales.


En México se denuncia una violación cada 40 minutos pero se producen mucho más, sólo una de cada diez se atreve a denunciar, y la tasa de impunidad de los delitos supera el 95%.


Exigimos un Sistema de Justicia que PROTEJA la LIBERTAD SEXUAL y castigue a los culpables.


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